Entre el 18 de octubre y el 1 de noviembre de 2025 se llevó a cabo en Bogotá el I Congreso Latinoamericano de Laudería Barroca, un encuentro sin precedentes para la música antigua en la región. Durante dos semanas, lauderos de México, Brasil y Colombia se reunieron para trabajar de manera colectiva en la construcción de instrumentos históricos, consolidando un espacio de formación, diálogo y producción artesanal de alto nivel.
Bajo la guía de Gabriela Guadalajara, reconocida especialista y laudera barroca, el Congreso se centró en el montaje de un instrumentarium compuesto por ocho violines y dos violas barrocas. Más allá del resultado material, el proceso compartido fue el núcleo del encuentro: el intercambio constante de saberes técnicos, criterios históricos y decisiones estéticas permitió que constructores con trayectorias diversas trabajaran desde una lógica colaborativa, rigurosa y horizontal.
Participaron dos lauderos de México, uno de Brasil y siete de Colombia, conformando un grupo que reflejó la vitalidad y el creciente interés por la construcción de instrumentos históricos en América Latina. Este diálogo regional evidenció la necesidad —y el potencial— de fortalecer una red latinoamericana de laudería que permita compartir conocimiento especializado, contrastar experiencias, abrir canales de circulación profesional y explorar mercados más allá de las fronteras nacionales.
La realización del congreso fue posible gracias a un esfuerzo colectivo de apoyo y solidaridad. Se contó con donaciones en especie y en efectivo, el respaldo de proveedores especializados y luthiers, así como el apoyo de Early Music America, que otorgó a la Academia su Engagement Award 2025, reconociendo el impacto del proyecto en la creación de comunidad y en la circulación del conocimiento. Indispensable también fue el aporte de Augusto Beltrán y Marly Juliana Torres, quienes facilitaron el espacio de trabajo en Bogotá, haciendo viable la dimensión logística del encuentro; así mismo, múltiples donantes de Estados Unidos, cuya generosidad fue clave para su realización, llevaron la realidad a sobrepasar las expectativas del Congreso.
El instrumentarium construido durante el evento pasará a formar parte de la colección de la Academia, ampliando de manera significativa las posibilidades de acceso de estudiantes y jóvenes intérpretes a instrumentos barrocos de calidad. Este gesto no solo fortalece los procesos formativos, sino que reafirma una visión de la música antigua como práctica colectiva, sostenible y enraizada en el territorio.
El I Congreso Latinoamericano de Laudería Barroca se consolida así como un hito fundacional, y como un primer paso hacia una comunidad regional articulada, donde la construcción de instrumentos se entiende como oficio, investigación y acto cultural compartido.