El III Encuentro Latinoamericano de Laudería Barroca da continuidad a una iniciativa pionera de la Academia de Música Antigua para fortalecer la construcción de instrumentos históricos en América Latina. Después de dos ediciones consecutivas dedicadas a la creación de capacidades regionales en la construcción de instrumentos de la familia del violín, el tercer encuentro profundiza este proceso con un nuevo desafío, la construcción de la familia de las violas da gamba.
Del 1 al 18 de noviembre del 2027 se reunirán en Bogotá, Colombia, un grupo de diez constructores de Brasil, México, Chile y Colombia, en un espacio intensivo de formación, investigación y producción artesanal. Su objetivo principal es generar las condiciones para que el conocimiento especializado pueda circular dentro de la región, establecer nuevas colaboraciones y contribuir al desarrollo de una comunidad latinoamericana capaz de construir, mantener y conservar sus propios instrumentos históricos.
La construcción de una viola da gamba constituye un proceso particularmente exigente por la complejidad de su diseño, la especificidad de sus materiales y la necesidad de comprender conjuntamente sus dimensiones históricas, estructurales, acústicas y musicales. Por esta razón, el Encuentro propone un proceso de trabajo colectivo en el que cada participante desarrolla su instrumento acompañado de manera cercana por la maestra Gabriela Guadalajara, mientras comparte decisiones, procedimientos y soluciones con los demás constructores.
El trabajo se desarrolla desde una pedagogía práctica y horizontal. La experiencia de los especialistas internacionales se encuentra con los conocimientos, materiales, contextos y necesidades propias de los constructores latinoamericanos. Las distintas trayectorias no son entendidas como una jerarquía, sino como oportunidades para contrastar criterios, formular preguntas y producir conocimiento en conjunto.
El Encuentro responde a una necesidad estructural de la música antigua en América Latina. La ausencia de una producción regional suficientemente desarrollada obliga a músicos y estudiantes a depender de mercados externos para adquirir instrumentos históricos, enfrentándose a elevados costos, impuestos de importación, transporte y fluctuaciones de monedas extranjeras.
Frente a esta realidad, la Academia de Música Antigua propone fortalecer las capacidades locales. Formar constructores capaces de fabricar, reparar y conservar instrumentos históricos significa también crear mejores condiciones para que intérpretes y estudiantes puedan desarrollar su práctica musical en la región.
Por ello, los instrumentos construidos durante el Encuentro no terminan su recorrido cuando concluye el proceso de construcción. Los instrumentos pasan a formar parte del instrumentarium de la Academia y quedan disponibles para sus procesos pedagógicos y artísticos. De esta manera, el conocimiento adquirido se transforma en una infraestructura cultural que puede beneficiar a múltiples generaciones de músicos.
El III Encuentro amplía una red que comenzó a consolidarse en las primeras ediciones del proyecto. La participación de constructores de diferentes países permite compartir experiencias, establecer vínculos profesionales y abrir nuevas posibilidades de colaboración, circulación y producción.
La construcción de instrumentos históricos se entiende como un oficio artesanal que articula investigación, patrimonio, música, tecnología, formación profesional y desarrollo cultural. El objetivo es contribuir a que América Latina pase de ser principalmente consumidora de instrumentos y conocimiento producido en otros centros a convertirse también en un espacio activo de producción, investigación e innovación dentro de la laudería histórica.
Esta dimensión regional resulta especialmente importante en un campo altamente especializado, donde las oportunidades de formación y acceso a maestros son todavía limitadas. El Encuentro crea un espacio poco frecuente para que los constructores puedan aprender directamente unos de otros, desarrollar criterios propios y establecer relaciones que trasciendan la duración del evento.
La formación de constructores fortalece la disponibilidad de instrumentos; los instrumentos amplían las posibilidades de formación de intérpretes; una mayor disponibilidad de instrumentos favorece el crecimiento de la práctica musical; y el crecimiento de esta práctica genera nuevas oportunidades para constructores, intérpretes, docentes e instituciones.
Este circuito permite transformar una carencia histórica —la escasez de instrumentos de época— en una oportunidad de desarrollo cultural. Esta iniciativa apuesta así por una forma de sostenibilidad basada en la creación de capacidades, la circulación del conocimiento y la cooperación regional.
El proyecto incorpora además una reflexión sobre el uso responsable de las materias primas. La investigación sobre maderas latinoamericanas, su comportamiento acústico y estructural y sus posibilidades de utilización en la construcción histórica abre una línea de trabajo que vincula la tradición artesanal con la investigación contemporánea y la responsabilidad ambiental.